Propuestas de reforma

Dimensión I – Compromisos Nacionales con la Igualdad en la Constitución y el Marco Legal

  • Acelerar la discusión en el Senado por la ratificación del Protocolo Facultativo de la CEDAW. Sin la ratificación de este Protocolo, el Comité de la CEDAW no puede recibir demandas de personas o grupos ante eventuales violaciones de la Convención. La negativa a ratificar el Protocolo se fundamenta principalmente por temas relacionados con los derechos reproductivos de las mujeres y la pérdida de soberanía que significa la posibilidad de iniciar juicios fuera del país. El actual debate en torno a legalizar el aborto terapéutico puede ser un buen contexto para enmarcar la discusión respecto al Protocolo.
  • Tipificar la violencia de género y hacia las mujeres como un delito específico y coherente con lo señalada en la Convención de Belem do Pará. Esta legislación debería contar además con los recursos humanos y financieros y con la institucionalidad necesaria para garantizar una respuesta rápida y adecuada a las víctimas, así como su seguridad. La incapacidad de la institucionalidad vigente en garantizar la seguridad de las víctimas de violencia intrafamiliar, y que ha resultado en que muchas mujeres hayan sido asesinas a la espera de sus juicios, es de especial importancia.

Dimensión II – Ejercicio del Derecho de Sufragio

  • Si bien las mujeres han presentado una participación electoral mayor que los hombres, la participación electoral en Chile ha sufrido una tendencia a la baja. En este sentido, habría que generar medidas que promuevan el sufragio de manera transversal a la población, independiente del sexo del votante. Una solución podría ser volver a aplicar el voto de carácter obligatorio o buscar caminos para devolver la confianza del electorado hacia los partidos políticos y la política en general.

Dimensión III – Cuota/Paridad

  • Las cuotas de género para las elecciones al Poder Legislativo incorporadas a la legislación chilena cuentan con varios elementos que pueden considerarse positivas, particularmente la obligatoriedad de los partidos políticos en cumplirlas y los incentivos monetarios a los partidos políticos y las candidatas. Sin embargo, se recomienda la incorporación de un mandato de posición en las listas electorales para evitar que las mujeres queden relegadas a las últimas posiciones, y un criterio de sustitución en función del sexo de aquellos Diputados y Diputadas que cesen sus funciones. Para asegurar estos cambios se debería aprovechar el contexto político actual y el apoyo ciudadano que tiene tanto el cambio al sistema binominal como las leyes de cuotas.
  • Si bien las cuotas significan un avance, más candidatas no necesariamente significan más Diputadas. En este sentido, habría que aumentar los incentivos monetarios a los partidos políticos para que nominen a sus candidatas en elecciones competitivas y con chances de ganar. El incentivo actual cubre una pequeña parte del gasto total que requiere una campaña electoral, por lo que no es particularmente atractivo para los partidos políticos, particularmente en un sistema como el chileno en donde, hasta el momento, el financiamiento privado a los partidos políticos es significativamente superior al público.
  • Si bien la Presidenta Michelle Bachelet nombró un gobierno paritario durante su primer mandato presidencial, al menos en términos de Gabinete, Intendencias y Subsecretarías, esto no derivó en la aplicación de una cuota de género – regulada legalmente ni en términos de buena práctica – para la administración pública en ninguno de sus niveles. Se recomienda la incorporación de una cuota de género en el Gabinete y las Gobernaciones (asumiendo que las Intendencias pasarán a ser electas mediante votación), aprovechando el ambiente favorable a avanzar en términos de igualdad de género y el trámite legislativo respecto a los gobiernos regionales que se encuentra en el Poder Legislativo.

Dimensión IV – Poder Ejecutivo y Administración Pública

  • Si bien es la dimensión en donde el país tiene más puntaje, hay una serie de elementos que el Estado de Chile debiese modificar e incorporar para poder avanzar en términos de paridad entre los sexos. En este sentido, se recomiendo adoptar medidas que fomenten la participación paritaria de las mujeres al interior del Poder Ejecutivo y la Administración Pública. Como se señaló anteriormente, la aplicación de cuotas puede ser un mecanismo efectivo. También se recomienda establecer mecanismos que permitan a las mujeres equilibrar mejor su vida privada con la pública. Asumiendo que el cambio cultural de roles de género es a largo plazo, en el corto plazo medidas como un postnatal obligatorio para los hombres, capacitaciones en horario laboral u horarios más flexibles podrían fomentar la participación femenina en los puestos de poder.
  • Además de buscar un gabinete paritario en términos de números, se recomienda instalar como buena práctica el nombramiento de mujeres en Ministerio del Comité Político. Hasta el momento, en Chile no ha habido Ministras del Interior y Seguridad Pública, o de Hacienda. Las mujeres se han concentrado en Ministerios que muchas veces reproducen los roles que la sociedad les ha asignado a ellas.
  • Si bien se aprobó la creación del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, su puesta en funcionamiento está pendiente. Como principales recomendaciones se pueden señalar la necesidad de contar con los recursos suficientes para poder cubrir de manera adecuada las nuevas tareas que este Ministerio presupone, así como las que ya maneja el SERNAM. Además se recomienda tener en cuenta las observaciones hechas por el Comité de la CEDAW en cuanto a la descoordinación al SERNAM y otras instituciones. El nuevo Ministerio debiese trabajar desde un principio en coordinación con el resto de los ministerios, las organizaciones de la sociedad civil, el Parlamento y obtener toda la experiencia posible del SERNAM, evitando superposición de mandatos y tareas.

Dimensión V – Poder Legislativo

  • Se recomienda la creación de una Comisión Parlamentaria exclusiva que aborde las temáticas relacionada con la situación de las mujeres y la igualdad de género en ambas Cámaras, de manera que las necesidades de ellas sean vistas de manera integral y no únicamente desde su pertenencia a la familia. La iniciativa podría ser liderada por las parlamentarias, quienes en general e independiente de su partido político, han mostrado apoyo en promover e iniciar proyectos de ley que busquen la igualdad de género y mejorar la situación de las mujeres.
  • La Mesa Directiva es el órgano responsable de gobernar las Cámaras. Ésta ha estado compuesta principalmente por hombres. Se recomienda establecer un acuerdo parlamentario que garantice que al menos una miembro de la Mesa sea una mujer. Si bien ellas no componen un tercio en la Cámara, se deben generar acciones afirmativas para avanza hacia la paridad.
  • Si bien las Diputadas han demostrado cierta coordinación en cuanto a avanzar en términos de leyes que busquen la paridad y la igualdad de género, se podría avanzar más en este sentido. Hay temáticas que son transversales donde las diferencias partidarias no juegan un rol determinante que obstaculicen la cooperación. Temas pendientes como la violencia hacia las mujeres debiesen ser impulsadas en bloque por las Diputadas y así avanzar hacia la igualdad plena entre ellos y ellos. Esta recomendación se amplía al Senado.

Dimensión VI – Poder Judicial y Poder Electoral

  • Si bien la participación femenina en el Poder Judicial es significativa, ésta se concentra en los Tribunales de menor jerarquía. Se recomienda aplicar mecanismos de acción afirmativa que fomenten la participación de las mujeres a la Corte de Apelaciones, paso intermedio entre la Corte Suprema y los Tribunales de Primera Instancia. Esto se considera más factible que aplicar mecanismos similares al interior de la Corte Suprema. La composición de la última depende en gran medida de las Cortes de Apelaciones, por lo que aumentar la composición de una podría tener un efecto positivo sobre la otra. Al mismo tiempo, si aumenta el número de Ministras en la Corte Suprema, hay mayores posibilidades que aumente la participación femenina al interior del Tribunal Calificador de Elecciones, donde cuatro de los cinco miembros son seleccionados por sorteo del total de Ministros de la Corte Suprema.

Dimensión VII – Partidos Políticos

  • Los partidos políticos son fundamentales para el buen funcionamiento de la democracia. Éstos son los principales mediadores entre la ciudadanía y sus demandas, y el Estado y deberían ser capaces de representar a amplios sectores de la sociedad. Por lo mismo, se recomienda que los partidos políticos en su totalidad incorporen en sus estatutos compromisos claros con los principios de igualdad y no discriminación por sexo. Si bien existen diferencias ideológicas entre uno y otro partido, la no discriminación y la igualdad es un tema de derechos humanos, independiente de la posición política del partido político.
  • El financiamiento público a los partidos políticos, adecuadamente enfocado, puede fomentar la participación de las mujeres al interior de los partidos, tanto en términos de estructura como de candidaturas. Financiamiento público que se destine a la capacitación de las militantes y/o el empoderamiento de las unidades de las mujeres pueden ser mecanismos efectivos para avanzar hacia la paridad.
  • Promover la participación de las mujeres en todas las instancias y espacios partidarios (incluyendo la Directiva) y posicionar como un actor relevante a las Unidades de la Mujer e instar a los partidos políticos que no cuentan con una a crearlas.
  • Si bien algunos partidos han incorporado de manera voluntaria asientos reservados para mujeres al interior de sus máximas instancias ejecutivas y/o cuotas de género de elaborar sus listas de candidaturas, se observa que en muchos casos éstos no las respetan. Se insta a tomar medidas que vayan en la dirección de obligar a respetar estas medidas incorporadas internamente. Al igual que la ley de elecciones primarias, que establece este mecanismo como voluntario, pero una vez decidido deben ser vinculantes, se recomienda un modelo similar respecto a las cuotas de género adoptadas internamente por los partidos políticos.
  • El proyecto de ley que pretende instalar una nueva ley de partidos políticos debiese ser más clara y específica en sus disposiciones. Ha quedado demostrado que regulaciones abiertas a una interpretación bajo criterio de los partidos suelen ser menos efectivas que aquellas más detalladas y vinculantes.
  • Sensibilizar y capacitar tanto a las mujeres como a los hombres del partido sobre los principios y problemáticas en torno al género y la paridad. De esta manera se logra tanto darles a las mujeres las herramientas de las que muchas veces carecen para desarrollar una carrera exitosa como construir en conjunto entre hombres y mujeres una estructura más favorable para la participación femenina (IDEA & BID, 2010).

Dimensión VIII – Gobierno Local (Municipal)

  • Establecer cuotas electorales para las elecciones al Concejo Municipal y establecer incentivos económicos públicos a las candidatas a Alcaldesa y Concejala con el objetivo de reducir los obstáculos a los que ellas suelen verse enfrentadas y constituyen un freno en su participación como candidatas. Los problemas a los que se enfrentan las mujeres en las elecciones municipales son los mismos a los que se enfrentan las candidatas en las elecciones parlamentarias, por lo que podrían contar con los mismos incentivos.
  • Generar y coordinar planes de capacitación política a las mujeres en contextos locales y comunitarios con el objetivo de empoderar a las mujeres que tengan interés en participar en política local y que muchas veces no tienen los recursos, medios y accesos necesarios para iniciar una carrera política.