¿Qué significa Paridad Política?

El concepto de Paridad Política se construye a partir de varios principios recogidos de varios documentos internacionales:

  • En primer lugar, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Naciones Unidas), aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1979, que tiene como finalidad eliminar efectivamente todas las formas de discriminación contra la mujer. En su artículo 7, los Estados se comprometieron a garantizar el cumplimiento de los derechos de las mujeres en cuanto a votar en todas las elecciones, participar en la formulación de las políticas gubernamentales y su ejecución, ocupar cargos públicos y participar en organizaciones y asociaciones no gubernamentales que se ocupen de la vida pública y política del país.
  • En segundo lugar, la Declaración de Atenas, adoptada en la Primera Cumbre Europea “Mujeres en el Poder”, celebrada en Atenas el 3 de noviembre de 1992. En esta cumbre, en donde participaron mujeres ministras y ex ministras europeas, se planteó la infra-representación de las mujeres como un déficit de democracia y se inauguró la utilización del término “democracia paritaria”. El objetivo de este término era expresar el déficit que para la democracia suponía que el 50% de la población no participara directamente en los procesos de toma de decisiones. En palabras de dicha Declaración:

    “La igualdad exige la paridad en la representación y administración de las naciones. […] Una participación equilibrada de las mujeres y de los hombres en la toma de decisiones es susceptible de engendrar ideas, valores y comportamientos diferentes, que van en la dirección de un mundo más justo y más equilibrado tanto para las mujeres como para los hombres”. 

  • En tercer lugar, durante la IV Conferencia Mundial de las Mujeres de Naciones Unidas celebrada en Beijing en 1995, se adoptó la Plataforma de Acción de Beijing. Esta Plataforma sido catalogada como el plan más progresista que jamás había existido para promover los derechos de la mujer. Los Estados de 189 países se comprometieron a trabajar en 12 esferas de especial importancia: la pobreza; la educación y la capacitación; la salud; la violencia contra la mujer; los conflictos armados; la economía; el ejercicio del poder y la adopción de decisiones; los mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer; los derechos humanos; los medios de difusión; el medio ambiente; y la niña. Esferas que incluyen, cada una, principios para lograr que todas las mujeres y las niñas pueden ejercer sus derechos y libertades, tener oportunidades y vivir una vida libre de violencia y discriminación.
  • En quinto lugar, en el año 2007, durante la X Conferencia Regional de la Mujer de América Latina y el Caribe, países latinoamericanos y caribeños suscribieron el Consenso de Quito, en el que reconocieron que la paridad es un mecanismo propulsor de la democracia y constituye una meta para erradicar la exclusión estructural de las mujeres. La finalidad del Consenso es «alcanzar la igualdad en el ejercicio del poder, en la toma de decisiones, en los mecanismos de participación y representación social y política» pero también «en las relaciones familiares […], sociales, económicas, políticas y culturales» (Consenso de Quito Punto 17). 
  • En sexto lugar, durante la XI Conferencia Regional de la Mujer de América Latina y el Caribe, realizada en el año 2010, aprobó el Consenso de Brasilia, ratificando este llamado hacia la paridad, impulsando la importancia de la paridad en los cargos políticos y públicos.

En el año 2015, el Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino), aprobó la Norma Marco para consolidar la Democracia Paritaria. Esta norma busca eliminar toda exclusión de las mujeres y niñas, de manera que se impulse el equilibrio entre mujeres y hombres, promoviendo la corresponsabilidad en todas las esferas de sus vidas, no solo en política.

El ideal que propone la Norma Macro de Parlatino está aún muy lejos de alcanzar, puesto que barreras culturales deben ser eliminadas para alanzar un escenario igualitario. No obstante, en materia de Paridad Política, enfoque del Proyecto Atenea, lograr la paridad significa que los países mejorarán la calidad de sus democracias. El equilibrio entre hombres y mujeres en posiciones de poder y toma de decisiones, garantizará que los intereses del 50% de la población sean atendidos y garantizados.

Se puede consultar más sobre Paridad Política en el libro “La apuesta por la paridad: democratizando el sistema político en América Latina”.